La ciudad de València vuelve a latir con espíritu fallero. Han pasado ya casi seis meses desde que las llamas de la Cremà despidieron las Fallas 2025, y ya todo está preparado para dar comienzo a un nuevo ciclo festivo que promete ser tan vibrante como inolvidable.
La comunidad fallera, con sus comisiones, artistas y amantes de la fiesta, se prepara para vivir un calendario repleto de momentos únicos, empezando por dos grandes citas que marcan el inicio del camino hacia marzo.
El 27 de septiembre será una fecha señalada. Ese día se celebrará la elección de las candidatas a FFMMV en el recién inaugurado Roig Arena, un recinto moderno y emblemático que abre sus puertas a un acto con gran carga simbólica para el mundo fallero. Por primera vez, este espacio de referencia para la cultura y el deporte se convertirá en escenario de una jornada histórica, en la que la tradición se fundirá con la modernidad. Allí, las candidatas vivirán una tarde llena de nervios, emoción y sueños compartidos, ante un público que, como cada año, respira orgullo por sus raíces.
Pero el arranque del año fallero no se detiene ahí. La segunda gran cita llegará el lunes 13 de octubre, cuando la Alcaldesa de València realizará la esperada llamada en el hemiciclo del Ayuntamiento. Este acto, cargado de solemnidad y simbolismo, supone la confirmación oficial de que el nuevo ciclo festivo ya está en marcha. Desde el corazón institucional de la ciudad, la máxima representante municipal dirigirá unas palabras que marcarán el inicio de una etapa de convivencia, cultura y tradición. La presencia de representantes de todas las comisiones falleras convertirá la jornada en una celebración colectiva que une pasado, presente y futuro.
Con estos dos hitos iniciales, la maquinaria fallera vuelve a ponerse en marcha. Desde ahora, cada día contará en la cuenta atrás hacia unas Fallas que prometen superar expectativas, reforzando el vínculo entre la fiesta y la ciudad. Música, pólvora, arte efímero y fraternidad volverán a ser los ingredientes principales de una celebración que trasciende fronteras y que ha sido reconocida como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.
El nuevo año fallero no es solo una sucesión de actos; es el reflejo de la identidad de un pueblo que vive con intensidad cada tradición y que se reinventa sin perder su esencia.
València ya está preparada para que la llama fallera vuelva a encenderse.





